Manejo del estrés, habilidad vital

En los últimos años el estrés laboral ha ido en aumento.  Habría que remarcar que no necesariamente vinculado a recesiones o eventos de orden económico adversos. Se trata simplemente de la presión que ejercen de un lado la conectividad y los sistemas de información. Y de otro los niveles de competencia, y de excelencia cada vez más sofisticados en cada uno de nuestros mercados.

Expliquemos el primer par de factores. La conectividad, entendida como el flujo de estímulos que llega a nosotros vía nuestros smartphones, o celulares simplemente.  Y aquí una primera pregunta: ¿recuerdan los viejos buenos tiempos antes de que el teléfono celular fuera ubicuo y necesario? Bien, si los recuerdan con nostalgia,  o más prácticamente, ponen manos a la obra y se van de vacaciones a un resort sin cobertura celular,  la conectividad los afecta.  Cuando este tema llega al nivel de que una llamada lo hace saltar de su asiento, ya estamos en problemas.  Y problemas serios, porque la conectividad es un viaje de no retorno. Seguirá incrementándose, y debe manejarse para que sea una herramienta, no una especie desagradable de contaminación mental para cada uno de nosotros.

Segundo elemento, los sistemas de información. Cada vez más sofisticados, cada vez más productivos. Y también cada vez consumiendo más energía emocional y mental. Como académico, por citar la actividad que más me fascina, es un placer manejar las plataformas para la educación o el coaching on-line. Pero hay colegas que simplemente ven en las aplicaciones, sistemas, y generación de contenidos trabajo adicional que se les acumula. Una agenda que va llenándose de pendientes, que terminan por no alcanzar.  Otra vez, estamos en problemas serios, pues los sistemas y aplicaciones seguirán sumándose sin parar. Es una mega-tendencia que no se detendrá.

Por otro lado, en cuanto a las demandas del mercado, los consumidores y también los clientes internos, todos esperan más de cada uno de nosotros. Y si no logramos satisfacerlos, tengamos por seguro que hay una larga fila de competidores que si lo lograran. Tercer elemento estructural: las expectativas sobre nuestro desempeño no bajaran, seguirán volviéndose  más urgentes y complejas. Parece que todo se complicara si ya estamos en problemas, corriendo contra el reloj,  las llamadas, los e-mails, y los nuevos sistemas que debemos manejar.

Lo curioso de todo este tema es que nuestra conectividad, información, y necesidad de peak performance del siglo XXI se enfrenta con un mecanismo mental, por llamarlo así, que traemos cargado genéticamente desde hace miles de años.  La respuesta de lucha o huida frente a lo que percibimos como una amenaza.  Conviene aclarar el tema de la percepción. Muchas veces nos enfrentamos a eventos que no son mínimamente amenazantes para nuestra supervivencia. Pero nuestra mente los asimila como altamente peligrosos. Ejemplo: llegar tarde a una sesión de directorio. Nuestra mente y nuestro cuerpo perciben igual de amenazantes a un tigre dientes de sable que a la tardanza. Y nuestro sistema interno se prepara para luchar o huir, descargando adrenalina, acelerando con ello nuestro corazón y elevando la presión sanguínea.

Peligroso asunto este último si andamos por nuestra vida y trabajo descargando adrenalina frente a un tráfico pesado,  clientes o socios poco colaboradores,  y para remate la percepción de que no tienes balance en tu vida. De que todos y todo consumen tu tiempo y energía,  y no queda nada para ti.  El cuadro no es para nada simpático, pero cada vez afecta a mayor cantidad de profesionales.  Y es solo la punta del iceberg de un problema que si no se soluciona, puede llevar equipos enteros a operar de manera disfuncional. Por ello nos ocupamos hoy del stress, y volveremos con algunas recomendaciones en nuestro siguiente post.

No sin antes dejarlos con una seguridad plena: el estrés, correctamente modulado, es un estimulante extraordinario.  De los limones más grandes, siempre pueden hacerse limonadas.

Juan Carlos Seminario

@Jc_seminario

7 Comentarios | Leído 247 veces
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7 opiniones en “Manejo del estrés, habilidad vital”

    1. Gracias por el comentario. Si quereis mas fuentes o material sobre el tema, solo pedirlo. La información solo es útil cuando es compartida.
      Saludos,
      Juan Carlos

  1. Excelente aportación, felicidades por el artículo.
    Saludos!!!
    Centro de Formación para el Manipulador de Alimentos

    1. Muchas gracias por la notita, a disposición si necesitáis mas información.

  2. Un artículo muy interesante.

    Me ha gustado la parte que habla de situaciones “normales” “Pero nuestra mente los asimila como altamente peligrosos.”

    1. Lamentablemente cierto, un problema de trafico, una tele-conferencia importante que no conecta, o simplemente una reunión de trabajo puede ser asimilada por nuestra mente como una amenaza. Tal cual lo es desde hace miles de años. Y esto se hace sentir con mas fuerza ahora porque los “emigrantes digitales” nos enfrentamos a una avalancha de estímulos que si no son manejados correctamente, elevan el estrés.

  3. Buen post, como todos. un saludo

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