LA DISTRIBUCIÓN COMERCIAL 4.0

 

“La única constante es el cambio”

Heráclito

Lejanos están los días en que la métrica por excelencia en distribución comercial era solamente la cobertura. O presencia de marca / versión en el punto de venta.  Para ser más exactos, podíamos inclusive usar la “cobertura ponderada” o “weighted coverage” para obtener un índice según el correspondiente peso de cada canal para una marca. Ejemplo de esto último: en el caso de Pampers, se ponderaba con mayor peso los canales modernos, pues eran por excelencia las bocas de salida de este producto.  En el caso de Ace, la presencia ponderada daba a su vez mayor peso a los “Mum and Pup stores” o bodegas como les llamamos en el área andina.

Conversando con una colega hoy día me comentaba sobre las características básicas del canal de distribución: estrategia, longitud, y propiedad. Respectivamente:  Intensiva, selectiva o exclusiva. Longitud de canal según número de intermediarios. Y finalmente propiedad, desde sistemas corporativos, como Bimbo en Perú (propietarios del sistema de distribución), hasta sistemas administrados, liderados por la compañía de mas peso en el sector. El caso hoy en gran parte de América Latina de AB Inbev.

Luego con la emergencia y ubicuidad de internet y la correspondiente conectividad, nacio la distribución omnicanal. Es decir, la distribución vista como un sistema que entrega producto, servicio y experiencia, a lo largo de los puntos de contacto con el consumidor. Sean estos virtuales (on-line) o físicos (off-line). Un agifico efecto es Eataly (os invito a ver esta magnífica entrevista: https://www.youtube.com/watch?v=CRWxHAn4y1s). Una compañía que integra un mercado de delicatessen, con una escuela, y restaurants de comida italiana. Todo en un formato físico que complementa y enriquece el medio virtual (sitio web y móviles). Y dinamiza la experiencia en tienda.

Hoy les escribo porque en una muy interesante conferencia en nuestra Universidad de Lima, una ponencia nos puso una nueva frontera: la de la producción luego de la venta. Por ejemplo, en el sector de confecciones, podemos ya comprar un traje según nuestras medidas biométricas, y luego de ser rápidamente producido, pasar a recogerlo en tienda. ¿Se imaginan el cambio que eso supone para nuestros sistemas de distribución? ¿Y los niveles de eficiencia de fabricante y red asi como los de satisfacción del consumidor?

Esa es la nueva ruta. Y es apasionante.

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