EXCELENCIA EN VENTAS: ENCENDER EL FUEGO INTERIOR

Reigniting-the-Fire-Within

“Todos somos siempre como recién nacidos, en el sentido que nuestro mas gran poder, es el poder de crecer”

Rabindranath Tagore

Hace un par de meses disfrutamos la navidad, y una de las cosas más bonitas de la época es escoger regalos.  Y el mejor de ellos para un comercial es tener pasión por lo que hace.  Ese fuego interior que hace de cada día una nueva y feliz aventura.

Y atención aquí queridos amigos: mantener ese fuego encendido es nuestra responsabilidad. Y es una parte esencial en el desarrollo profesional y personal  de nuestra gente.  Ambas dimensiones son dos caras de la misma, única moneda.

Por ello debemos ocuparnos consciente y metódicamente por tener un programa de motivación. Alineado con las etapas de la vida de cada miembro de nuestro equipo.  Comenzamos como juniors. Luego somos masters, y finalmente, también seniors. Cada  etapa tiene su propia idea de excelencia.  Y desde luego sus propios elementos motivadores.

Un buen junior es por definición todo energía y ambición, hambre de experiencia y conocimiento. La mejor motivación para el son los proyectos desafiantes, la capacitación, y la oportunidad de experimentar situaciones diferentes.

Usualmente la capacitación en el extranjero une las tres cosas. Nada más simpático que ver a un junior regresar de su primer viaje “de negocios”.  Regresan siempre rebosantes de nuevas ideas,  felices por lo aprendido y lo conocido. Y su productividad se dispara 200% minimo.

Cuando no se puede viajar al exterior, los viajes al interior del país también motivan. Al igual que la capacitación en oficina (un buen programa in-house). No es necesario facturar millones de Dólares o Euros al día para motivar a nuestros juniors. Es solo ser creativos a la hora de evaluar opciones. Y sobre todo, tener la firme voluntad de hacer crecer a nuestra gente.  Si, alimentando su fuego interior.

Para un master, un profesional con 10 a 15 años de experiencia, lo importante es el balance. Lograr balance entre sus intereses como persona, su amor por la familia, y su trabajo diario.  Pensemos un minuto: ¿cuántos exitosos masters son excelentes ejecutivos, pero mediocres padres? O a la inversa: ¿cuántos felices padres se auto-condenan a una pesadilla todos los días entre 9am y 6pm?  En ambos casos la persona pierde. Y usa solo una parte de su irrepetible, potencialmente maravillosa vida.

A los masters se les motiva dándoles autonomía (el empowerment propone justamente eso). Midiéndolos por resultados y reconociendo sus aportes siempre. Respetando sus opiniones aunque no las compartamos. El trabajo en equipo tipo task forcé es un motivador excelente en esta etapa.

¿Y qué hacemos con nuestros seniors? Comprender sus necesidades vitales: Un senior quiere trascender. Dejar su legado, su aporte. Por eso los mejores consejeros, entrenadores y mentores para los jóvenes (y no tan jóvenes) son seniors. Y darles esa oportunidad es tan motivador para ellos.

Aprovechemos a estos maestros: Cuadremos objetivos, tiempos y actividades y adelante. Recordemos siempre que el único activo que se multiplica mientras se comparte es el conocimiento. Y la pasión por la excelencia. Si, otra vez, nuestro radiante fuego interior.

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Un comentario en “EXCELENCIA EN VENTAS: ENCENDER EL FUEGO INTERIOR”

  1. La experiencia es un don que se debe aprovechar.

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